Segunda Guerra Mundial, Costa Rica declara la guerra a Alemania


-Mi Führer, Costa Rica nos ha declarado la guerra
-¿Costa qué?.. ¿Quién se atreve a declararle la guerra a la Gran Alemania?
-Costa Rica, mi Führer; es un país americano.
-¿Dónde está ese país? ¡Lo vamos a fulminar!
-Extienden el mapa y para su suerte Costa Rica no aparecía en él, había sido tapado por la cagada (excremento, evacuación, deposición, caca, boñiga, chorizo, mojón) de una mosca.

En términos muy parecidos, ya he escuchado varias veces este chiste de boca de diferentes ticos, pero no terminaba de verle la gracia. A pesar de haber leído bastante sobre la Segunda Guerra Mundial, desconocía este hecho; se me ocurre investigar y para mi asombro es cierto.
Mientras muchos países latinoamericanos mostraban simpatías con los gobiernos fascistas europeos, Costa Rica fue una excepción. El presidente Calderón Guardia declaró la guerra a Japón, Alemania e Italia.
El Congreso Constitucional de la República de Costa Rica: de conformidad con la fracción 6 del artículo 73 de la Constitución Política y el inciso 5 del mismo y en vista de la exposición que dirige a la Cámara el Secretario de Estado en el departamento de Relaciones Exteriores, acuerda:
Artículo Único.- Autorizar al Poder Ejecutivo para que declare la Guerra al Japón y a cualquier otra potencia no americana que cometa actos de agresión o declare la guerra a una de las repúblicas americanas y prestar el consentimiento del caso para el ingreso o permanencia de fuerzas terrestres, marítimas y aéreas de dichas naciones en los puertos y zonas marítimas del país.
Dado en el Salón de Sesiones del Congreso Constitucional Palacio Nacional. San José a los ocho días del mes de diciembre de mil novecientos cuarenta y uno.

Este claro posicionamiento desencadenó que cierta noche del mes de julio de 1942, un submarino nazi surgiera a la superficie en la oscurecida bahía de Puerto Limón, y echó a pique al buque mercante San Pablo, de los Estados Unidos, que se hallaba atracado a un muelle (Esto no se lo cree ni el que asó la manteca). Resultaron veinte y tres hombres muertos y veinte heridos a consecuencia del ataque.
Estados Unidos no solo influyó sobre los países latinoamericanos para su entrada en la guerra contra Alemania sino para que se arrestaran a todos los ciudadanos alemanes, italianos y japoneses mayores de 21 años residentes en esos países y los enviaran retenidos a Estados Unidos, y en muchos casos a sus esposas e hijos.
Casi todos esos países procedieron a hacerlo.
Cuando Costa Rica entró en estado de guerra contra Japón, Alemania e Italia se procedió a tomar medidas para preservar el orden interno e impedir cualquier acto que beneficiara a los países enemigos, incluyendo a todas las actividades de los súbditos de esas naciones. Además, se fundó la Junta de Custodia de la Propiedad Enemiga para administrar los bienes de aquellos, bajo la Ley de Bloqueo Económico en 1942, que absorbió la antigua Oficina de Coordinación. Se crearon listados de personas o empresas que podrían representar un peligro para las seguridades nacionales e internacionales, diseñadas por Gran Bretaña, los Estados Unidos y el gobierno costarricense.
Muy temprano, en abril y mayo de 1941, el Consejo de Gobierno inició la expulsión de algunos alemanes del país. Al declararse la guerra a los países del Eje, las resoluciones de seguridad nacional y continental van a ser dispuestas por el Consejo de Guerra, que presidía el Presidente de la República. Algunas personas, e incluso familias enteras, fueron detenidas por el gobierno costarricense, en convenio con el gobierno estadounidense, y puestas en campos de concentración y luego fueron deportadas a los Estados Unidos. Las deportaciones se hicieron en su mayoría vía marítima desde el puerto de Puntarenas hacia puertos de California. A juicio del Consejo de Guerra se les enviaba a otros campos de internamiento con mayor seguridad, tales como Cristal City, en Texas, o Bismarck, en Dakota del Norte.
En el caso de Costa Rica, declaró la guerra a Alemania a finales del año 1941, curiosamente un día antes que lo hiciera Estados Unidos, el cual lo hizo después del ataque a Pearl Harbor por Japón el 7 de Diciembre de 1941. (El 8 de diciembre a las 12:30 pm, Roosevelt se dirigió al Congreso y a la nación, por radio, solicitando la declaración de guerra. A las 4 de la tarde Roosevelt firmó la declaración de guerra).
USA conocía que podría haber un ataque por parte de las fuerzas niponas (Ver mas) y lo podría haber evitado, pero no fue así ya que era la excusa perfecta para entrar en la Segunda Guerra Mundial, dándome la impresión, de que Costa Rica desconociendo este dato metió la pata hasta el corvejón haciendo la declaración de guerra antes de lo que supuestamente esperaba USA, dejándoles el culo al descubierto. Obsérvese también que en la declaración de guerra, dice textualmente: declare la Guerra al Japón y a cualquier otra potencia no americana (Japón aún no estaba en guerra, su declaración tambien la hizo el dia ocho, mientras las otras potencias no americanas si lo estaban). Algo sabían aunque no todo.

Otro detalle curioso: Es mucho tiempo el que Costa Rica estuvo en guerra con Alemania. Las guerras sin fin debido a errores u olvidos no son algo extraño. Andorra no fue invitada a la firma del Tratado de Versalles por lo que oficialmente permaneció en guerra, en la Primera Guerra Mundial concretamente, con Alemania hasta 1958. Tampoco Costa Rica fue invitada y su Guerra Mundial duró hasta 1945, año en que aprovecharon para firmar la paz de dos guerras con Alemania: la primera y la segunda.

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Dos días de tertulia y el hermoso pargo que me quede sin comer


Hoy ha sido un día agridulce. El tan esperado en el que suponía que desde Migración de San José me dirian que habían aparecido los documentos que mandaron desde la embajada de Costa Rica en España, y que después de hablar con el responsable que me prometió los encontraría, no me ha dicho ni si ni no ni blanco ni negro.
Este país es como es, me digo, así que o me hago a él o lo pasaré mal. Ultimo baño y me voy para mi playa.
Ya al llegar veo en una mesa a Diego y a Yocsan junto con otros tres, cuyos nombres no menciono en especial el de uno que le tengo verdadera tirria. Habiendo decidido sentarme con ellos, y yendo para el bar Los Gitanos, me acerco y les pregunto si quieren tomar algo. Es Diego el que me mira y en sus ojos noto un si soy gilipollas y me dice que tienen de todo y que nada les falta. Continuo, cojo mi fresco y a la vuelta intento tomarles una foto sin que ellos lo sepan para captarlos en plena salsa, pero Diego y Yocsan me la joden.
Encima de la mesa, una botella de guaro Cacique, un vaso de plástico y un fresco con el que alguno rebajaba el guaro. Tema de conversación: Las aventuras de anoche de las que indirectamente fui culpable.
Ayer me senté en mi mesa, estaba meditando sobre mi residencia, pero en especial sobre una mujer a la que nunca comprenderé y creo que a partir de ahora no haré muchos esfuerzos por conseguirlo. En estas estaba cuando en bicicleta llega Diego y se me sienta. Disfruto investigándole sobre su vida, se ríe hasta de él mismo, llega un momento en que le pregunto si tiene algún pescado en su “cabaña” (a esas horas la verdad es que se me apetecía) y me dice que no, pero al continuar la conversación y decirme que Yocsan estaba echando el trasmallo, le dije que le diera una voz, y que se acercara a traernos uno, puesto que a esas horas algo habría pescado; le parece bien la idea y en eso estábamos cuando llega Javier que también se apunta, otro, otro mas, pero personajes de la droga, e imaginándome en que acabaría la cosa, los dejo y me vengo.
¿Cómo quedo la cosa? Citare en primer lugar a Diego. Debía ser ya tarde puesto que supuestamente Yocsan acabaría sobre la una de la madrugada de pescar, subió a este último en su bicicleta, derrapo con la grava y magulladuras en todo el cuerpo; posteriormente se fue de paquete en una moto con idea de llegar a Santa Teresa, se quedan sin gasolina, un kilómetro empujándole al vehiculo hasta llegar a la gasolinera, con tan mala suerte que eran las cuatro de la mañana y la gasolinera la abrían a las cinco, pero no pasa nada, porque aprovechan para dormir en el suelo. La moto no era del conductor, sino que a este se la había prestado una uila. ¿Como acabo la noche para estos dos?.. No lo se, lo único cierto es que Diego esta tarde llevaba treinta y ocho horas sin ver una cama (Si donde el duerme se le puede llamar cama).


Los otros dos que se fueron en moto, no tuvieron tanta suerte. Buena caída debió ser porque uno de ellos, tenía un labio partido, un diente colgando, heridas serias y no me extrañaría que algún hueso roto, y digo no me extrañaría, porque si lo tuviera, esta tarde, no lo hubiera notado; estaba completamente drogado. Él, le echa la culpa de la caída a un hombre que se ahorco hace un mes; dice que lo vio (la caída fue en el lugar del ahorcamiento), síntoma clarísimo de los efectos de la coca. Tampoco pasa nada, esta tarde se quería ir en ella, con serios desperfectos, pero lo convencen para que lo lleve otro y el final es que lo tienen que subir de paquete porque él por sus propios medios no podía, no sin antes llenarle una pequeña botella del poco guaro que quedaba. Hay que reconocer que aparte de buenas personas están en todas, saben que mañana se levantará con una buena goma y prefieren quedarse sin bebida (Semana anterior, a un kilómetro de donde vivo mueren dos chavales en accidente de moto; no es necesario explicar que la causa fue la bebida).
Continúo con en esta tarde. Se van acercando contertulios y ni que decir tiene que la botella de Cacique desaparece. Uno de los últimos en sentarse saca un rojo y lo pone sobre la mesa, clara invitación a una porra para comprar otra; estamos en época de crisis y nadie pone mas, así que para que no me tomen por tacaño, todos saben que yo podía comprar una, pongo otro rojo. Esfuerzos por registrarse los bolsillos y solo aparecen doscientos colones mas. La botella vale cuatro rojos por lo que me digo: se acabo la fiesta. Nada de eso, uno coge el dinero y como si se la hubiera sacado de la chistera aparece con una nueva botella de cristalino guaro.
Por allí llegan unas francesas y uno se va para intentar venderles abalorios, así que ya quedamos en la mesa Diego, Yocsan y yo.

Diego se desenvolvería bien en Marte

Están en su salsa y yo disfrutando con ellos como un enano. Los dos me quieren llevar a San José a que conozca a sus familias y enseñarme lo verdaderamente interesante de la ciudad, pero no se en que momento de la conversación, le digo a Diego que cuando me den la residencia, pensaba recorrer Costa Rica en moto y no solo se me apunta sino que me describe el viaje, como jamás yo lo hubiera soñado. Los hippies se hubieran quedado desfasados. Me lo imagino y disfruto.
En el Bar los gitanos suena la música con más volumen, acompañada por destellos de luces y me dicen que hoy hay baile. Me aseguran que si entro ligaré, pero la música impedía el que pudiésemos seguir hablando así que decido venirme.
Buenas tertulias la de estas dos tardes/noches. He disfrutado. Voy aprendiendo a ser tico.
¿Regañarles yo, como lo hacia antes, por los efectos de las drogas? ¡Son felices! así... ¡Dejémosle que lo sean!

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