Prosperidad humana sin precedentes. El mundo mas feliz del universo


El progreso experimentado en todas las áreas importantes de la actividad humana ha sido fantástico. Nunca hemos vivido tanto como ahora (la esperanza de vida es el doble que hace cien años) y las mejoras han sido más pronunciadas en los países en desarrollo. La mortalidad infantil ha descendido drásticamente. En 1950, uno de cada cinco niños moría en los países en desarrollo, mientras que ahora solo muere uno de cada dieciocho (la misma proporción que presentaban hace cincuenta años los países en desarrollo). Somos más altos, más saludables y sufrimos menos infecciones. Ahora somos muchos mas y no porque hayamos empezado a reproducirnos como conejos, sino porque hemos dejado de morirnos como moscas.
También tenemos más comida que llevarnos a la boca. La proporción de personas hambrientas en todo el mundo ha descendido desde el 35 por cien de 1970 al 18 por cien actual, y se espera que esa cifra baje a un 12 por cien en el año 2010. Más de 2000 millones de personas tienen ahora suficiente comida, y la ingesta de calorías en los países en desarrollo se ha incrementado en un 38 por ciento.
Los ingresos, tanto en los países industrializados como en el mundo en desarrollo, se ha triplicado en los últimos cincuenta años, al tiempo que se han reducido los casos de pobreza. La distribución entre el mundo rico y el mundo pobre ha descendido ligeramente, y se espera que disminuya mucho más durante este siglo.
Ahora también disfrutamos de muchos más artículos de consumo que facilitan y mejoran nuestras vidas. La gente de los países desarrollados tiene frigoríficos, mejores casas, coches, teléfonos, ordenadores y videos. Los países en desarrollo también han mejorado sus bienes de consumo, pero mucho más importante es que cada vez mas gente dispone de acceso al agua potable, al saneamiento, a la energía y a las infraestructuras.
Ahora trabajamos la mitad de horas que hace ciento veinte años, y como además vivimos mas tiempo, tenemos mas del doble de tiempo para disfrutar.
La tasa de asesinatos ha descendido enormemente. Aunque se ha compensado por un incremento en la tasa de suicidios. También hay menos accidentes mortales que hace años.
Por termino medio ahora estamos mejor educados, y los países en desarrollo están alcanzando a los países industrializados en cuestiones de educación. El número de alumnos que reciben educación universitaria en los países en desarrollo se ha multiplicado por cinco.
En definitiva, un maravilloso e increíble progreso.

Es copia literal de la conclusión que hace Bjørn Lomborg a la parte segunda, El bienestar Humano, de su libro El ecologista escéptico (puedes leer un extracto bastante completo en Wikipedia).

Tengo que reconocer que en muchos aspectos lleva razón, han sido muchos los agoreros que han hablado del final del petróleo [desde que tengo uso de razón, siempre he escuchado demasiados pronósticos de que su fin seria en veinte años (ni siquiera, hasta donde yo he leído, menciona la curva de Hubbert) (lastima también que Gabriel Tobar, haya dejado de escribir en su blog)], del final de los alimentos (desde Malthus, han sido muchos los que también lo han predicho), de la esquilmación de los océanos, de la deforestación y de tantas otras catástrofes. Por cierto, el bombardeo con el que nos agobiaban los medios de comunicación sobre el agujero en la capa de ozono, ha desaparecido.
Él se basa en que la mayoría de los estudios se han hecho partiendo de uno preliminar, que todo el mundo ha dado por cierto sin investigar lo suficiente su veracidad, pero la verdad es que el también aburre al mas santo con tanto grafico (hechos por sus alumnos)
No es un libro de una sola lectura (en mi caso, de cada uno de los temas, procuro profundizar buscando el máximo de información), por lo que gracias a mi amiga casualidad, tengo donde ocupar las horas muertas durante bastante tiempo.
También es verdad, que nuestras percepciones sobre lo que ocurre en este mundo son muy limitadas, pero a mi nadie me podrá hacer cambiar sobre la vida que yo vi en una zona muy concreta del Mediterráneo y como se extinguió. Ni a los habitantes del pueblo que me encuentro, cuando hace pocos años junto al arbolito, cogían en un rato un saco de cambutes y ahora no se ve ni señal de ellas.
La tasa de asesinatos ha descendido enormemente. Aunque se ha "compensado" por un incremento en la tasa de suicidios. Al menos algo no va tan bien como este nos lo pinta. De la ingente cantidad de gráficos que pone en su libro, no hay ninguno que refleje la subida (¿exponencial?) de la depresión.
Algún día rebatiré alguno de los razonamientos de este libro. En mi mundo las prisas no existen.

Búsqueda en Google de:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No esperes de mí la confrontación. A pesar de que la comunicación escrita es susceptible de malas interpretaciones, aclarémoslas como personas civilizadas...
¡Bienvenido seas a este rincón!