Piratas somalíes. La otra cara de la moneda




Es tiempo el que tengo en reserva el vídeo que encabeza este escrito, pero unas veces por abandono y últimamente con la captura del Alakrana por los piratas somalíes, lo he ido dejando; no estaban los ánimos como para verlo imparcialmente.
Bajo ningún concepto quiero darles la razón a estos desgraciados, último eslabón de unos mafiosos de guante blanco que nada tienen que ver con África.
Ya hace tiempo que escribí la forma en que esquilmábamos los océanos y de lo poco que de ello se habla. No voy a repetirme. Este video puede servir de complemento.
También puedes leer aquí otra versión sobre la piratería en Somalia.





Serpiente coral. Visitas poco recomendables


La serpiente de coral centroamericana (Micrurus nigrocinctus) es una especie de serpiente de la familia Elapidae; es crepuscular y nocturna, se alimenta principalmente de serpientes pequeñas, anfibios y peces. Es altamente venenosa.

Me llama mi amigo Javier. Sabe de mi afición de fotografiar todo lo que me llama la atención y me dice que tiene una serpiente coral en su casa. No termino de creérmelo aunque le digo que no tardo en llegar.
Que haya escuchado casos de mordeduras (a la madre de Norberto), no hace que dejes de pensar que estarán en pleno bosque y al igual que cualquier tipo de bicho salvaje huye de los humanos.
Al verla tan cerca, sientes respeto. La casa de Javier esta muy cerca de la mía, por lo que el próximo en tener la visita de una puedo ser yo, y mas teniendo la experiencia de que de otras especies son muchas las que me han visitado.
La coral es preciosa.
También es verdad que desde que la gata ha tomado posesión de esta morada, no he visto ninguna. Espero que las ahuyente.
Tengo que reconocer que las serpientes siempre me han fascinado y jamás he matado ninguna, pero que sean venenosas ya no me seduce tanto.

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Cadena alimenticia y el peine del río Pánica (que no de Chillida)


No es mucho lo que pienso escribir. A pesar de que mi medico de “losojos”, me dijo que los tenia perfectamente, la verdad sea dicha, cuando paso algún tiempo delante de la computadora, y a pesar de haberla puesto en 800 por 600 píxeles, me duelen, razón por la que procuro pasar el mínimo tiempo delante de ella.
Ayer cuando mi amigo Javier, venia de su venta de abalorios en el hotel, me dijo que junto a la desembocadura del Pánica, había un lagarto (cocodrilo) muerto. Ya había entrado la oscuridad por lo que deje para hoy el ir a verlo.
Los carroñeros hacen un trabajo rápido puesto que hoy ya le faltaba la cabeza y la cola. Al acercarme a él lo rodeaban los zopilotes, por lo que antes de que se fueran empecé a tomarle fotos a cierta distancia. El hambre debía ser mucha, en especial de uno de ellos, puesto que ya me encontraba a un par de metros de distancia y el seguía con su festín.



Con posterioridad me han dicho que unos escardan la lana y otros se llevan la fama, puesto que los que creo que de verdad hacen el trabajo de limpieza durante la noche son los pizotes (Alimentación: Pequeños vertebrados, frutas, carroña, insectos y huevos). La verdad es que no esperaba esto de un animal tan precioso.


Causa de la muerte del lagarto: Un personaje con su escuadra lo cosió a balazos.
A ojo de buen cubero, el diámetro del cocodrilo para nada era inferior a 60 cm.
A la vuelta fotografío unos hermosos palos, en este caso peinados por el río. Quizás en las imágenes no se vea como algo especial, pero en el lugar y desde diferentes ángulos, y con mucha imaginación, forman figuras preciosas. Me pregunto si Chillida no se inspiraría en algo similar para su Peine del Viento.



Valor tiene mi amigo Javier al atravesar todos lo días este río (ida y vuelta).

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