Del gato que estuvo a punto de morir, al garrobo que murió en sus fauces
Observo que entra el gato con algo en la boca y se mete bajo la cama. Miramos y llevaba un garrobo. Retiramos la cama y conseguimos que el gato lo suelte. Con una escoba le empujo hasta fuera. Me retiro esperando que deje de hacerse el muerto, pero el gato vuelve a aparecer a toda velocidad la vuelve a coger y desaparece entre unos arbustos. Cuando consigo acercarme escucho una especie de crujidos de huesos y observo que ya tenía el rabo partido, por lo que me digo adiós garrobo. Otra vez la cadena trófica.
Bueno la verdad es que si lo pienso en este caso no existe la cadena trófica, puesto que el gato se ha limitado a jugar con él y despues matar al pobre garrobillo y después no se le ha comido, al parecer le gusta más el Mix (pienso para gatos), y lo que es a él, por aquí no llegan ni el puma ni el león breñero, ni otros que se lo puedan merendar a él. Su único peligro son los humanos y los perros que ya una vez lo dejaron en las últimas, pero tampoco se lo comen.
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Reunión de gringos en Tambor de Puntarenas
Sigo sin entender que personas que viven bastantes años fuera de su país no hagan por integrarse en el que ahora se encuentran. Bien, esto es lo que ocurre al menos con los que yo conozco en este pueblo de Tambor. Puta coincidencia, todos son gringos.
Aclararé que, al menos por esta zona, la palabra gringo no es despectiva, conozco una niña y fue ella la que me dijo mi papá es gringo.
Sé que viven por aquí, pero salvo alguna rara excepción jamás los he visto por el pueblo, no sé dónde viven ni a que se dedican. Si puedo asegurar que estos no son de los que rápidamente relacionamos con la palabra gringo, o sea que no les sobran los dólares. Alguna vez he hablado con uno de ellos, el más joven, que algo de español chapurrea y se dedicaba a la pesca. Los otros deben de vivir de alguna pensión o algo por el estilo´.
Normalmente un día a la semana, se reúnen en una mesa de la playa, curiosamente al igual que yo con la mía, ellos también lo hacen en la misma. Algunos se traen su propio asiento, porque hasta ahí podíamos llegar, los bancos de hormigón/concreto, están demasiado duros.
Llevan dos días seguidos reuniéndose, y lo he relacionado con que están celebrando sus propias navidades. Inflaron con fuego un par de globos y los soltaron.
Ni que decir tiene que nunca los he visto con huevo de pato ni con Giovanón, al que por cierto hace tiempo que no veo. Mary su compañera también murió.
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