El gasto armamentista de la España en crisis


Mariconeando con este aparato, llego hasta el International Institute for Strategic Studies y buceando en el mismo, hasta el grafico que encabeza este escrito. Me empieza a hervir la masa gris, y busco datos de España y me encuentro esto:


Según Wikipedia El PIB es la medida macroeconómica que expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios de un país durante un período determinado de tiempo.
¿Cuál es el PIB de España? Que mejor sitio para enterarme que la página de Hacienda y Administraciones Publicas (así se llama ahora). Como se que no te calentaras mucho la cabeza, te remito a esta otra URL del citado ministerio y ya te tienes que molestar e irte sobre la página cien y alrededores.


Me estaba rompiendo el coco con una hoja de Excel, cuando se me cruza esta otra página que lo ha hecho antes que yo así que a ella te dirijo. Dice cosas como estas:
Gasto militar anual por habitante en España: 368 euros.
Gasto farmacéutico anual por habitante en España: 259 euros.
Aparte de que nos engañan.
Sigo investigando (tengo todo el tiempo del mundo) y me encuentro con esto:
El gasto en prestaciones por desempleo sube un 7,4% en octubre, hasta los 2,6 millones de euros.
Coincide que estoy en un país que no tiene ejército y que curiosamente es el más feliz del mundo y me pregunto: ¿para qué coño lo quiere España?.


¿Tendremos que recuperar nuevamente la Isla de Perejil?
No sigo. Llego el momento de irme a mi playa y allí se me irá el cabreo.

Compartir en Facebook

Búsqueda en Google de:

De veleros y de archivos infectados en los correos


Alguien recibe un correo, con una presentación de PowerPoint, con la recomendación de que me la mande porque viene la letra de la canción Salió de Jamaica y se acordaba de cuando yo la cantaba. Esta en especial me recordaba al Pedro de Alvarado, cuando nos reuníamos en el comedor de Alumnos y entre cerveza y cerveza cantábamos a coro, por supuesto, normalmente canciones de la tierra de cada uno. Me encantaban los gallegos.
Todos tenemos unas canciones en el cerebro que nos recuerdan momentos felices, o por lo menos a mí es así. No recuerdo ninguna que coincida con malos momentos. Cuando me viene alguna, no tengo más que ponerla en YouTube y a escucharla. Hasta por escuchar de vez en cuando pongo Río manso que creo que será el único humano que la escucha. Dicho de otra forma, la presentación no era ninguna gran cosa, pero al abrirla y ver esos veleros tan bonitos (siempre me han gustado), me digo “posyaque”, y lo que hago es convertirlo en vídeo.
Nada más intentar abrirlo, el programa me advierte que es un archivo procedente de la web y que corro peligro de ser infectado, me lo paso por las narices y lo abro. Por algo tengo un buen antivirus, me digo. Mientras hacia todas las operaciones me sale un mensaje del mismo diciendo que tengo un virus, pero que no puede desinfectarlo. Ni se el tiempo que llevo intentando quitármelo de encima porque tiene pinta de ser peor que el Flame.
La verdad es que la presentación encima en nada se parece al video, era de lo más cutre que se podía ver, lo único bonito los barcos, y me he entretenido en cambiarla toda, ¡encima! Puede que alguien piense que soy tonto porque no le he puesto la música de tal canción, pero si lo hago, se me echan encima los gringos que tienen derechos de autor hasta de Beethoven
Después de disfrutar con los veleros, si es que te gustan, esto le puede valer de advertencia a más de uno/a para que no abra esos dichosos correos que nos ofrecen el oro y el moro, e incluso te amenazan con la excomunión si no se lo mandas a todos tus amigos.

Compartir en Facebook

Búsqueda en Google de: